jueves, 28 de febrero de 2008

CAOS VIAL. ¡Por Dios!

Parte I Es realmente desesperante y hasta insoportable la grave situación que venimos padeciendo en los últimos días con las interminables e inevitables colas que consigues por donde te metas en todos los Altos Mirandinos y ya no sólo a las horas pico sino a cualquier hora del día. ¿Por qué no se trabaja de noche? Sabemos que hay trabajos que son necesarios y algunos impostergables de ejecutar, pero la verdad es que para cualquier vecino de la zona pedirle que soporte unos minutos o unas horas más de cola en la vía para atender tal o cual emergencia en la infraestructura vial es realmente insensato y ya raya en lo inhumano. Quienes hemos tenido la oportunidad de viajar a algún país de esos que llaman del primer mundo pudimos darnos cuenta que la prioridad a la hora de afectar el libre tránsito por las calles, autopistas o carreteras la tiene el ciudadano y en tal sentido, cualquier gasto adicional que haya que hacerse para que éste se beneficie es una tremenda inversión porque se trata de darle servicios eficientes y a tiempo a la comunidad a la que en definitiva el Estado, en cualquiera de sus expresiones, sirve. Por lo que muchos de esos trabajos que podrían generarle molestias, retrasos, accidentes y hasta enfermedades a la gente se hacen a ciertas horas, de modo que siempre el interés fundamental es servirle al ciudadano. Entonces nos preguntamos ¿Por qué no se trabaja de noche y/o los fines de semana? O por lo menos ¿Por qué no se prohíben los trabajos a las horas pico? ¿Por qué se ejecutan simultáneamente varias obras a la vez?, ¿Por qué la falta de coordinación? No creemos que sea por falta de recursos, porque platita sabemos que el Metro, la gobernación y el gobierno nacional manejan hoy a manos llenas para poder cancelar las horas extras a los trabajadores, o adquirir los más sofisticados y efectivos sistemas de iluminación para preservar la seguridad y eficiencia en la ejecución de las obras. ¿Por qué la falta de voluntad política o la falta de humanidad? La vida pegada en el asfalto Esta situación es casi una calamidad para nosotros porque si sacamos una cuentita entenderíamos lo patético y trascendental que es para los vecinos de la zona esta horrible situación. Para los que viven o estudian en Caracas de las 24 horas del día, 8 se usan para dormir, 8 más para trabajar, entre 2 y 2 horas y media para ir a su destino final en Caracas e igual 2 o 2 y 30 para volver a la casa. ¿Qué tal? En esa rutina se te han ido 21 de las 24 horas que tiene el día y seguramente te quedan muchas cosas por hacer como atender tu casa, tu familia, tu carro, la cena, etc. por comentar lo esencial, y comprendiendo que el cansancio después de un largo día de trabajo, estudio y cola debe afectar los ánimos de cualquiera, estas 3 escasas horas restantes dudo mucho que puedan invertirse en recreación o esparcimiento o en cualquier otra actividad familiar que afecte positivamente su calidad de vida o su felicidad, por lo que el fin de semana se convierte en su única oportunidad. Claro, ¡si hay tiempo y si no hay colas!